La
pubertad y ciclo estral
La gata es una hembra poliéstrica estacional, es decir tiene el celo cada 2 ó 3 semanas
durante la primavera, el verano y el otoño (salvo que quede gestante o tenga una
pseudogestación); el celo y la madurez sexual están directamente relacionados con la
cantidad e intensidad de luz recibida, es por ello que algunas gatas en cautividad, con
luz artificial, pueden tener celo en invierno. El inicio de la pubertad suele aparecer
durante épocas de fotoperiodo creciente, así las gatas que alcancen un desarrollo
compatible con la madurez sexual en verano, comenzarán el ciclo antes que otras gatas que
alcancen el desarrollo en invierno, ya que en verano están expuestas a más luz diurna.La pubertad la alcanza en una edad variable, desde los 4 meses hasta
los 18 meses, aunque generalmente suele aparecer a los 6-9 meses. También es cierto que
algunas razas de gatos, de pelo corto, como el siamés o el burmés, alcanzan la madurez
sexual más pronto que algunos gatos de pelo largo, como el persa, que puede no iniciar su
primer ciclo sexual hasta los 18 meses.

Los cambios de conducta en épocas de
celo
En el celo podemos dividir dos periodos, el
proestro y el estro; éstos son muy difíciles de identificar en la gata puesto que no hay
signos externos, es decir, durante la época del proestro no hay secreciones, ni
enrojecimiento o edema de la vulva, a diferencia de la perra; el proestro suele durar 1-2
días y durante este periodo no se deja montar por el macho. El estro comienza cuando la
gata está dispuesta a dejarse cubrir por el macho.
Durante la época de celo la gata comienza a frotarse
contra objetos y contra el dueño, se revuelca, se vuelve más cariñosa y continuamente
está maullando; si la acariciamos, sobretodo la zona del lomo, eleva el tercio posterior,
retira la cola y agacha las extremidades anteriores, y pisotea con las extremidades
posteriores; está buscando insistentemente a un macho, incluso en este periodo podría
llegar a escaparse de casa. También puede ocurrir que durante este período pierda el
apetito y orine con más frecuencia.
El comportamiento de las gatas durante el
estro es más intenso en las gatas orientales que en las persas.

La monta
Aunque hay múltiples evidencias externas que nos
indican que la gata está receptiva al macho, siempre es conveniente realizar una
citología vaginal.
Cuando la gata está a punto, agacha las patas delanteras,
eleva las traseras, aparta la cola y maúlla constantemente. El gato es atraído por los
maullidos, los olores y el comportamiento de la hembra. Antes de la monta el gato sujeta
con sus dientes a la hembra por el cuello, la cubrición dura apenas unos segundos,
durante ésta la hembra maúlla con una gran intensidad, y cuando ha eyaculado el macho,
la hembra puede separarse incluso con agresividad; por ello, un macho experimentado se
sitúa a una distancia prudencial para evitar el ataque de la hembra. Una vez ha
finalizado la monta, el macho emite el llamado grito copulatorio y rechaza a la hembra. Al
cabo de un tiempo que oscila entre 10 y 60 minutos, la hembra suele volver a aceptar al
macho. Tras la penetración tiene que observarse la reacción postcoital, que consiste en
un lamido de los genitales y revolcarse por el suelo las hembras; esta reacción puede
estar causada por las espinas del glande que estimulan la vagina, y es la que nos indica
que ha tenido lugar la ovulación..Es frecuente que realicen múltiples montas a lo largo
del celo.
Es importante, a la hora de planear una monta, que sea la
hembra la que se traslade, a fin de que el gato esté en su ambiente, aunque en algunos
casos, si la hembra es muy asustadiza y el macho es experimentado, puede ser aconsejable
que se traslade el macho. Si la hembra no tiene experiencia y está asustada podemos
acercarla al macho, agarrándola por el cuello y acariciando el lomo, también debemos
procurarle una luz tenue y es importante dejarlos varios días para que se acostumbren el
uno al otro. Debemos procurar, en la primera monta, que si el macho es inexperto, la
hembra sea experta o viceversa, aunque hembras viejas expertas pueden rechazar a gatos
jóvenes inexpertos.
La pareja la dejaremos junta como mínimo 3 días y debemos
observar un mínimo de 4 montas, con sus reacciones postcoitales, para estar seguros de
que ha habido ovulación.

La
reacción postcoital
Tras la monta la gata chilla, luego intentas de forma brusca separarse del macho, una vez
separada la gata se echara sobre sus flancos y se frotará contra el suelo vigorosamente,
dando vueltas o sacudiéndose de un lado para otro; se lamerá insitentemente el área
genital. Durante este periodo el macho se muestra pasivo y se mantiene a una cierta
distancia, ignorando a la hembra, al cabo de unos minutos puede volver junto a la hembra y
si esta lo rechaza se sentara y aguardará, repitiendo este comportamiento hasta que le
permita realizar una nueva monta.

La ovulación
Al igual que el conejo, el hurón y el visón, la gata
presenta ovulación inducida; es decir, es necesario que la cubra el macho o que se
manipule de forma artificial la vagina, para que pueda ovular. La ovulación ocurre a las
24-48h siguientes a la monta.

La gestación
La duración de la gestación oscila entre 63 y 67
días.
El tamaño de la camada varia entre 1 y 9 gatitos, aunque
las hembras primíparas (primer parto) suelen tener camadas menos numerosas.
El diagnóstico de la gestación se puede hacer por simple
palpación, radiografia y/o ecografia
Durante la gestación la gata debe recibir una
alimentación equlibrada; el requerimiento calórico durante esta fase debe aumentarse en
un 25 a un 50 %

El
inicio del parto
Podemos apreciar un descenso de la temperatura de la gata 12 horas antes del parto, aunque
esto no es tan fiable como en la perra. Durante la última semana de gestación la gata
está más inactiva, y dos días antes las gatas primíparas pueden estar más irritables
y asustadizas. Suelen rechazar la comida 12 horas antes del parto, aunque algunas gatas
comen incluso durante éste. En gatas que han parido más de una vez podemos observar
leche una semana antes del parto, sin embargo, en la primíparas no suele descender la
leche hasta 24 horas antes del parto.
Por lo general, las gatas buscan un lugar aislado para
parir, es importante que les proporcionemos, 4 ó 5 dias antes del parto, un lugar
confortable para parir, que sea cálido, tranquilo y seco, en el que encuentren material
para hacer su nido (tiras de pañales, trapos, cartón, toalla,
). En el lugar que
elijamos no deben poder entrar otros gatos, ni mucha gente, ya que sinó una gata que no
esté comoda puede retrasar el parto o interrumpirlo. En algunas ocasiones, algunas gatas
buscan al propietario cuando van a parir, en esta situación el propietario debe estar
junto a la gata hasta que los gatitos recién nacidos llamen su atención, momento en el
cual podemos dejarla sola.

Un
desarrollo normal del parto
Las gatas suelen tardar de 2 a 6 horas, después de la
expulsión del primer gatito, en finalizar el parto. Entre un gatito y otro puede haber un
intervalo que va, desde algunos minutos hasta 1 hora. Conforme van naciendo los gatitos,
la madre elimina y se come la placenta, desgarra el cordón umbilical, limpia al pequeño
y lame el área anal y vulvar.
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